viernes, 20 de febrero de 2015

Bonsai

Como si de una de las infinitas posibilidades de "el jardín de senderos que se bifurcan" de Ts'ui Pên se tratase, lo que comenzó siendo un mundano paseo por el Parque del Arroyo de la Vega de Alcobendas terminó atrayendo mágicamente nuestros pasos hacia un resguardado museo de obras de arte vivientes: El Estudio de Bonsái Luis VallejoEn él, una atmósfera de armonía y quietud da cabida a más de 300 ejemplares de bonsái que despliegan con misticismo su cadencia de ramajes y hojas ajenos al ruidoso devenir exterior. Esto es lo que nos encontramos aventurándonos por sus rincones:


Suiseki es el arte japonés de la contemplación de piedras y a menudo se colocan en delicados soportes de madera o bandejas, llamados daizas y dobans para crear una imagen de armonía.


Las kuramas son rocas naturales labradas a mano y se utilizan como macetas para los bonsáis.


Las plantas de acento o kusamonos son plantas que se ponen al costado del bonsái en un macetero individual y ayudan a acentuar sus características




y ésta es la zelkova que Gabriel García Márquez compró en Tokio, tras entrevistar a Kurosawa, para regalársela al ex presidente Felipe González.


1 comentario:

  1. Y no ovides mencionar a los tres gnomos que se adentraron en los pequeños bosques de hayas para enterrar alli sus ojos, o bañar sus dedos en el agua del estanque espejo que alli habia junto a las piedras silenciosas...cómo buscaban alli el infinito floreciendo en las ramas de un albaricoquero o descubrian la paz abrazada al tronco retorcido de una higuera...y al fondo unos pajarillos cuchicheando o un perro saludando a la mañana...

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