sábado, 28 de marzo de 2015

La Rochelle

En ocasiones, cuando "fistro gabachin" tiene que viajar por trabajo, nosotras infiltramos en su equipaje un par de bragas y de pañales y con él que nos vamos a descubrir Francia. Esta vez hemos estado en una pequeña ciudad al borde del Atlántico llamada La Rochelle y bien que nos hemos empapado de sus aires tan marineros.


                           


Una vez allí hemos subido a bordo del "Hermione, la Fragata de la Libertad". Entrevistemos aquí a la persona a la que, sin duda, más ha impresionado esta visita: el excelentísimo "fistro de gabacho":
- Querido fistro, ¿qué le ha parecido caminar por la proa del Hermione?
- tenía la sensación de ser como barba roja
- ¿qué es lo que más le ha sorprendido?
- que no fui capaz de hacer navegar ese pedazo de barco yo sólo 
- ¿sabría decirme qué le sucedió a la antigua fragata y cuánto tiempo han tardado en hacer la reconstrucción?
- Pues claro, un impostor de marinero la hundió (un tal 'la fayette') cruzando el charco. Ah ah, ah, déjenme reír. Y hace unos 20 años, una pandilla de loco empezó a construir otra vez esa vieja cáscara sin tener ni idea de como hacer... 
- ¿ algún que otro dato de interés que quiera usted añadir?
- pues sí, había una pirata guapisisima que vale más que cualquier Hermione....
(Joe, que ligón este fistro, es un fistro sheshuaaaaal)


Así le quedan las manos a las piratitas al tomar tierra

Y qué decir de la visita al Aquarium. Quién iba a decirnos que allí nos encontraríamos con figuras tan insignes como las de Flotsam y Jetsam, los esbirros de Ursula, la bruja del mar.


Y cuan relajante podría ser admirar a una medusa (a través de un cristal desde luego)



y contemplar a los típicos aunque impresionantes peces de colorcitos.


Dejo para el final, y todavía estoy pensándome si comentarla o no, la visita al Museo de Historia Natural, y es que a mi estos museos me dan mucho miedo. Lo primero es que vas todo el rato con el bello erizadito entre tanta bestia disecada, que hasta se te pasa por la cabeza que como revivan todos de un golpe la que se arma es fina con el león al lado del oso polar seguido del bisonte americano y cincuenta animalajos mas metidos en una salita que parece que va a explotar con tantos pelajes empolvados. Y cuanto mas absorto estas en estos terroríficos pensamientos va y se te aparece en la esquina menos pensada una preciosura como ésta (y que conste que he metido la mas bonita para no impresionar a las almas sensibles)


Menos mal que tengo siempre una motivación escondida en el bolsillo y es la de encontrar entre tanto cadáver un ejemplar del legendario pájaro Dodo del cual soy fan absoluta desde que descubrí "Alicia en el País de las Maravillas" y que siempre descansa en algún rincón inhóspito de estos museos. Lo que nunca recuerdo es si existió verdaderamente o es un animal que surgió de la imaginación de quien sabe que mente creativa. Ahora mismo verifico: existió, y tal como fue también se extinguió. Y con el retrato de mi hallazgo me despido soñando con el próximo destino...




domingo, 22 de marzo de 2015

Los colores del amor

Aquí sigo trabajando en esta mantita tan romántica dale que dale con mi ganchillo de bambú. Cada mándala que brota de él es diferente al anterior y uno nunca puede prever el resultado que obtendrá. Yo ya me aprendí el camino a fuerza de repetirlo lo que facilita y aligera el progreso.
Y estos son los crisoles que van naciendo de cada ovillo:

MUFFIN DE MORAS



 BOSQUE DE OTOñO



OLIVA, COBRIZO Y CIRUELA


CHOCOLATE Y BANANA



sábado, 14 de marzo de 2015

La mantita del amor


Ayer recibí este cargamento de pura lana con la que voy a hacer una mantita a dos personas que se quieren mucho. Por eso, mientras trenzo esta cálida red pensaré en su historia de amor, y en la mía, y en las historias de amor en general y también en las concretas y así se irán trenzando sus puntos altos y sus puntos bajos, desliando las marañas y estableciendo las coloridas tramas hasta obtener, espero, un bonito presente. Tiene que estar terminada para junio y he de hacer 40 aplicaciones de 17 centímetros cuadrados cada una. No hay tiempo que perder, y el tiempo comienza...¡YA!




viernes, 6 de marzo de 2015

El final de un largo invierno

El sábado  pasado nos desplazamos a París para visitar el Salón Internacional de la Agricultura. No habíamos puesto ni un pie en el recinto y ya me estaba arrepintiendo de haber ido. Y es que, aunque comimos quesos apestosamente deliciosos y charcutería de la fina por la gorra y a "cielito lindo" no había quien la arrancara del corral de las ovejas, aquello no era apto para agorafóbicos.¡Qué saturación de gente! Dejo aquí el recuerdo más agradable de la jornada:

De izquierda a derecha: Barcenas, Fabra, Matas y Juliàn.
Menos mal que "siempre nos quedará París" y que con sólo ver asomar la puntita de la torre Eiffel entre los edificios se le ilumina a uno el día. Apuramos bien la tarde antes de la salida de nuestro tren.


Aunque lo mejor que nos ha pasado desde que hemos llegado a Francia son estas improvisadas vacaciones en casa de "mami" y "papi", los abuelitos franceses, que nos han acogido amorosamente mientras las obras en Arras se rematan.
Desde aquí, un pequeño pueblo en la campaña, vemos dar los últimos coletazos al frío invierno mientras aguardamos con ansia la entrada en nuestro hogar con la llegada de la primavera.


Cómo me gusta meter los pies en estas botazas y adentrarme por los caminos embarrados entre liebres y faisanes.