jueves, 29 de enero de 2015

La Oveja Lupo

Aquí tenemos a nuestro nuevo amigo, la oveja Lupo, que pronto viajará a Francia, donde ya le está esperando Kira La Canguro. Y como no hay dos sin tres, ya estoy trabajando en el próximo personaje. Estos amigurumis los saco de los impresionantes diseños de  Lalylala  y los patrones se pueden conseguir a través de su página web.


miércoles, 28 de enero de 2015

Cosas que hacer antes de partir

Ya ha comenzado la cuenta atrás y hay que aprovechar cada último segundo en Madrid. Por ejemplo, paseando mucho por el Parque del Retiro y descubriendo nuevos rincones como éste, "El Huerto Del Retiro", un espacio en el que, entre otras muchas actividades, cultivan estas hermosas coles con las que luego ornamentan las inolvidables fuentes del parque.


Quién de niño no se imaginó viviendo en El Palacio de Cristal
 También he podido asistir a la exposición de Bernjamin Lancome en el Museo ABC. La sala alberga deslumbrantes ilustraciones basadas en la famosa ópera de Puccini, "Madama Butterfly"



y me he encontrado de rebote con esta otra exposición titulada "Ensayos para una Gran Obra" de José Luis Serzo. En sus ilustraciones se puede contemplar al artista y a su hija enfrascados en diversas acciones e historias, mientras pergueñan modelos para mejorar el mundo.


Y ya que estaba cerca de Malasaña me acerqué a una de mis tiendas favoritas: "Contigo alla fine del Mondo".

Continuará...



jueves, 22 de enero de 2015

En el Olimpo de las Madres

Hace exactamente un año, en una ciudad francesa perdida entre las montañas, me encontraba inmersa en la ardua tarea de traer a mi hija al mundo. Recuerdo cosas locas que pasaron como los veinte minutos que tardamos, un "fistro de gabacho" entusiasmado y yo, en recorrer los escasos diez que había entre la casa y el hospital, parándonos de contracción en contracción y tiro porque me toca y animados por los viandantes como si aquello se tratase del Tour de Francia, y cómo sin embargo llegamos los primeros, pudiendo escoger así la "sala natural" donde nos bañamos, nos balanceamos sobre pelotas gigantes y hasta nos tiramos por una suerte de tirolina rollo Tarzán. También me marqué, después de ocho horas de parto, un sprint final por el pasillo de la clínica derrapando hasta la sala de la epidural con dos comadronas  a la zaga,  que llegaban jadeantes y gritando: "¡jamás hemos visto a alguien con semejante barriga correr así!" Y cómo todo se precipitaba finalmente hacia una cesárea de urgencia. Recuerdo cómo entonces irrumpió en escena un ángel de la guarda reencarnado en un enorme enfermero lleno de tatuajes y piercings que se pasó toda la operación sujetando mi cabeza y mi mano mientras me cantaba canciones al oído y recuerdo muy concretamente una que hablaba de la guerra civil española y que decía "la esperanza está en el vientre  de las españolas" y cómo ese mismo hombre le gritaba desde la puerta del quirófano con lágrimas en los ojos al nuevo "papito gabachín angustiado":"¡todo ha salido muy bien. Su mujer está llorando como un bebé!"
Recuerdo los murmullos franceses que poblaban toda la atmósfera y cómo sin embargo las primeras palabras que susurré al oído de la recién llegada la unían de golpe con otra realidad, una tierra más árida y soleada y a un entrañable grupo humano que esperaba anhelante el sonido del teléfono como música celestial.
Desde entonces hasta ahora esto ha sido, cómo diría yo, como una carrera de fondo. No, más bien como una escalada, sí, un excitante ascender hacia el "Olimpo de las madres". Una vez allí se me han otorgado mis correspondientes superpoderes y ahora puedo hacer cosas tan increíbles como transmutar las horas  atrasadas de sueño en una energía extrema o congelar el tiempo en un instante para evitar que súper bebe se estrelle contra el suelo cayendo de cabeza desde el sofá. También, al entrar en una estancia, puedo detectar con tan sólo un barrido de ojos cualquier objeto punzante u obstructivo que se esconda acechando en el rincón más inhóspito y por la noche puedo activar mi detector de ultrasonidos que me mantiene alerta al mismo tiempo que descanso.
Después de esta jornada tan excitante para "cielito lindo" y para mi, intentábamos relajar la adrenalina antes de dormir con la lectura, ella con su cuento de animales domésticos y yo deleitándome con mi precioso libro de "Madre no hay más que una y aquí están todas". Dejo constancia de las mamás con las que, por el momento, me siento más identificada.

La primera, sin duda, Madre Primeriza

Madre Creativa

 y por el momento me despido con Madre Protegepolluelos

Un año de amor


Hoy, "cielito lindo", nada más despertarse, se sentó en la cama muy solemnemente y se sopló el flequillo cuatro veces a modo de ensayo general de apagar vela. Después tuvo el primer berrinche de su vida, revelándose contra el modelito que su mamá, una servidora, había escogido para esta jornada tan especial y me sobrecogí pensando "¡oh Dios mío, ya está ahí, la adolescencia a la vuelta de la esquina!"


Una vez bien enfundadas salimos a disfrutar de esta mañana soleada pero gélida en busca de una bonita tarta de cumpleaños.  ¿De qué sabor la elegiremos? Eso no se pregunta, ¡de chocolate¡
Y ahora sólo nos queda esperar a nuestros distinguidos invitados que seguro ayudarán a la anfitriona a apagar su primera llamita.
(Creo que el mejor regalo que va a recibir viaja dentro de un avión camino de España para reunirse con sus mujeres)

domingo, 18 de enero de 2015

Las simples cosas

"Demorate aquí, en la luz mayor de este mediodía,  Donde encontrarás con el pan al sol la mesa tendida. Por eso muchacho no partas ahora soñando el regreso,Que el amor es simple, y a las cosas simples las devora el tiempo."

                      
                En un lugar de la Mancha de cuyo nombre nunca me olvido, puedo presumir de tener una segunda familia. Ayer pasamos el día en casa de Antonio, un "encantador de estómagos" que te atrae al calor de sus dominios con fuegos tan especiales como este:


En su mesa es habitual sentarse alrededor de una buena cazuela de gachas de harina de almortas, me atrevería a llamarlo su plato estrella, o compartir un espectacular cocido de leña hecho por su mujer, Elisa. Lo que nunca me habría esperado es probar mis primeros calçots con romesco en plena Meseta. Y he de decir que fue una sorpresa muy sabrosa.


Apenas a unas escasas semanas de mi partida, todo se vuelve esencial, y me esfuerzo por retener cada color y sabor de mi tierra en la retina y por supuesto en el paladar.


Y después del rey, que pase la reina para agasajarla como se merece con estos versos de Baltasar de Alcázar:
"...La morcilla. ¡Oh, gran señora,
digna de veneración!
¡Qué oronda viene y qué bella!
¡Qué través y enjundias tiene!
Paréceme, Inés, que viene
para que demos en ella..."

  





sábado, 17 de enero de 2015

Un cangurito

                El día que volé a Madrid para comunicarle a mi madre que iba a ser abuela ella me estaba esperando a su vez con una gran sorpresa: Una flamante máquina de coser. Ese fue exactamente el regalo de bodas que ella recibió de manos de su padre y aunque yo "vivía en pecado" mi madre debió considerar que, dado que mi asiduidad nocturna había disminuido considerablemente, y que por fin un novio me duraba más que un puñado de meses, había llegado el momento de recibir mi gran regalo iniciático. Ni que decir tiene que aluciné nada más verla, pero que lo que fue de órdago fue la cara de mi madre cuando le solté lo que había venido a anunciarle (jamás vi a mi progenitora tan feliz). Así quedó relegada a un segundo plano la pobre maquinita hasta que unos días después, armándome de valor, la saquė de su funda floreada, y yo, que lo único que me había cosido en la vida habían sido dos ampollas en el camino de Santiago, empecé a fabricar todo tipo de seres en tela, trapo y fieltro que pronto comenzaron a superpoblar cada rincón de mi casa. Las hormonas del embarazo ayudaban a levantar esta fructífera ola de creatividad y la pequeña lentejita que me crecía allá adentro era sin duda mi gran inspiración.
               Todo un mundo de tejidos y lanas se ha abierto ante mí gracias a la poderosa herramienta que mi madre puso en mis manos. Soy una recién llegada pero nunca me canso de intentar ir más lejos. Mi último descubrimiento el crochet, y mi último reto este cangurito con el que me siento tan identificada y que por fin terminé ayer. Poco a poco empiezo a dominar las técnicas a base de tutoriales del youtube y espero muy pronto poder soltar mi imaginación para dejarme arrastrar a donde quiera llevarme.



sábado, 10 de enero de 2015

¡Ta chan¡

Bueno, pues aquí está el cuadro que prometí. En él he querido plasmar Arras, una pequeña ciudad francesa al norte del norte y que el destino ha querido que se convierta en mi futuro hogar. Unas semanas más bajo el sol de España y partiremos cargados de su calor hacia un futuro repleto de incógnitas. Una vez más, con la diferencia de que en esta ocasión podré narrar aquí todo lo que acontezca.
Os dejo el antes y el después de mi pequeña obra, ya que temo haber subestimado la técnica de la acuarela y todavía no sé cuál de las dos imágenes utilizaré para encabezar ésta mi ventana al mundo.



viernes, 9 de enero de 2015

Acuarelas

Tenía la idea de que crear un blog debía ser algo excitante, pero nunca me imaginé que además fuera tan inspirador. Ayer mismo no pude frenar el impulso y aprovechando las rebajas me compré esta cajita para decorar mi nuevo espacio. No he utilizado una acuarela desde el cole, y recuerdo que ya entonces, cada vez que lo intentaba, mis hojas de dibujo acababan siendo algo así como un turbio océano verdoso y lleno de ondas. Cuando le comenté al que viene siendo el padre de mi hija y al que aquí llamaremos "fistro de gabacho" para no confundirnos, el proyecto de colorearle un bonito título al blog, me dijo que le parecía muy bien pero que cuando terminara hiciera el favor de limpiar la pantalla del ordenador haciendo gala de su incansable humor francés. Pero me da igual el cachondeo, yo no pienso desistir y hoy voy a pintar un cuadro.


jueves, 8 de enero de 2015

Lactancia Materna

Probablemente habrá sido un subidón de leche o quizás el vertiginoso ritmo de sueño intermitente sufrido en este último año lo que me ha empujado a embarcarme en lo que sospecho será mi nueva aventura: crear este blog.
La presentación más precisa de mi misma que puedo hacer en estos momentos de mi vida es: madre primeriza de bebé de un año que da el pecho a demanda. Si existieron otros aspectos de mi personalidad característicos y dignos de mención quedaron enterrados en el pasado.
No es que quiera detenerme mucho en el tema de la lactancia materna porque este blog no va de eso. Bueno, de eso también va, claramente, pero mi intención es, precisamente, encontrar un pequeño rinconcito donde reconquistar otros espacios de la existencia. Aunque no estaría de más empezar por reconocer que este tema de la alimentación natural se me ha escapado, definitivamente, de las manos. Ya me lo decía mi madre un tanto escandalizada:
- hija mía, a mi me parece que lo que hace esta niña no es mamar a demanda, ¡esta niña mama a parranda!
Y aunque me cueste, he de reconocer que mi hija mama cuando se acuesta, cuando se levanta, cuando se siente contrariada y también cuando se siente feliz, cuando nos quedamos a solas o cuando estamos rodeadas de extraños, en los museos, en los bancos, en el metro y demás lugares públicos, y por qué no, también en los privados, ¡ANTES DE LA PAPILLA! y después para empujar... Y yo no es que me queje, de verdad, estoy súper contenta de tener a "mamiferita" a mi lado siempre, lo que no entiendo es por qué teniendo un espíritu tan libre durante el día desarrolla un carácter tan teutón por la noche, despertándose sin fallar cada tres horas clavadas de reloj para saludar a su amiga la teta.
Dentro de una semana cumplirá su primer año de edad. Ya tiene dientes, ya casi anda y sus gustos gastronómicos no tienen aire de cambiar. Hay costumbres fuertemente arraigadas.
Y con este panorama escribir aquí con cierta regularidad va a convertirse en algo parecido a una heroicidad. Es más, puede que esto, como tantas otras cosas (una película, una conversación telefónica, la depilación de una ceja, un yogur, "cierta" vida conyugal...) se quede irremediablemente a la mitad. Que sea tan sólo la sombra de un intento...