Bueno, pues aquí está el cuadro que prometí. En él he querido plasmar Arras, una pequeña ciudad francesa al norte del norte y que el destino ha querido que se convierta en mi futuro hogar. Unas semanas más bajo el sol de España y partiremos cargados de su calor hacia un futuro repleto de incógnitas. Una vez más, con la diferencia de que en esta ocasión podré narrar aquí todo lo que acontezca.
Os dejo el antes y el después de mi pequeña obra, ya que temo haber subestimado la técnica de la acuarela y todavía no sé cuál de las dos imágenes utilizaré para encabezar ésta mi ventana al mundo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario