jueves, 8 de enero de 2015

Lactancia Materna

Probablemente habrá sido un subidón de leche o quizás el vertiginoso ritmo de sueño intermitente sufrido en este último año lo que me ha empujado a embarcarme en lo que sospecho será mi nueva aventura: crear este blog.
La presentación más precisa de mi misma que puedo hacer en estos momentos de mi vida es: madre primeriza de bebé de un año que da el pecho a demanda. Si existieron otros aspectos de mi personalidad característicos y dignos de mención quedaron enterrados en el pasado.
No es que quiera detenerme mucho en el tema de la lactancia materna porque este blog no va de eso. Bueno, de eso también va, claramente, pero mi intención es, precisamente, encontrar un pequeño rinconcito donde reconquistar otros espacios de la existencia. Aunque no estaría de más empezar por reconocer que este tema de la alimentación natural se me ha escapado, definitivamente, de las manos. Ya me lo decía mi madre un tanto escandalizada:
- hija mía, a mi me parece que lo que hace esta niña no es mamar a demanda, ¡esta niña mama a parranda!
Y aunque me cueste, he de reconocer que mi hija mama cuando se acuesta, cuando se levanta, cuando se siente contrariada y también cuando se siente feliz, cuando nos quedamos a solas o cuando estamos rodeadas de extraños, en los museos, en los bancos, en el metro y demás lugares públicos, y por qué no, también en los privados, ¡ANTES DE LA PAPILLA! y después para empujar... Y yo no es que me queje, de verdad, estoy súper contenta de tener a "mamiferita" a mi lado siempre, lo que no entiendo es por qué teniendo un espíritu tan libre durante el día desarrolla un carácter tan teutón por la noche, despertándose sin fallar cada tres horas clavadas de reloj para saludar a su amiga la teta.
Dentro de una semana cumplirá su primer año de edad. Ya tiene dientes, ya casi anda y sus gustos gastronómicos no tienen aire de cambiar. Hay costumbres fuertemente arraigadas.
Y con este panorama escribir aquí con cierta regularidad va a convertirse en algo parecido a una heroicidad. Es más, puede que esto, como tantas otras cosas (una película, una conversación telefónica, la depilación de una ceja, un yogur, "cierta" vida conyugal...) se quede irremediablemente a la mitad. Que sea tan sólo la sombra de un intento...

No hay comentarios:

Publicar un comentario