jueves, 22 de enero de 2015
Un año de amor
Hoy, "cielito lindo", nada más despertarse, se sentó en la cama muy solemnemente y se sopló el flequillo cuatro veces a modo de ensayo general de apagar vela. Después tuvo el primer berrinche de su vida, revelándose contra el modelito que su mamá, una servidora, había escogido para esta jornada tan especial y me sobrecogí pensando "¡oh Dios mío, ya está ahí, la adolescencia a la vuelta de la esquina!"
Una vez bien enfundadas salimos a disfrutar de esta mañana soleada pero gélida en busca de una bonita tarta de cumpleaños. ¿De qué sabor la elegiremos? Eso no se pregunta, ¡de chocolate¡
Y ahora sólo nos queda esperar a nuestros distinguidos invitados que seguro ayudarán a la anfitriona a apagar su primera llamita.
(Creo que el mejor regalo que va a recibir viaja dentro de un avión camino de España para reunirse con sus mujeres)


