"Demorate aquí, en la luz mayor de este mediodía, Donde encontrarás con el pan al sol la mesa tendida. Por eso muchacho no partas ahora soñando el regreso,Que el amor es simple, y a las cosas simples las devora el tiempo."
En un lugar de la Mancha de cuyo nombre nunca me olvido, puedo presumir de tener una segunda familia. Ayer pasamos el día en casa de Antonio, un "encantador de estómagos" que te atrae al calor de sus dominios con fuegos tan especiales como este:
En su mesa es habitual sentarse alrededor de una buena cazuela de gachas de harina de almortas, me atrevería a llamarlo su plato estrella, o compartir un espectacular cocido de leña hecho por su mujer, Elisa. Lo que nunca me habría esperado es probar mis primeros calçots con romesco en plena Meseta. Y he de decir que fue una sorpresa muy sabrosa.
Apenas a unas escasas semanas de mi partida, todo se vuelve esencial, y me esfuerzo por retener cada color y sabor de mi tierra en la retina y por supuesto en el paladar.
Y después del rey, que pase la reina para agasajarla como se merece con estos versos de Baltasar de Alcázar:
"...La morcilla. ¡Oh, gran señora,
digna de veneración!
¡Qué oronda viene y qué bella!
¡Qué través y enjundias tiene!
Paréceme, Inés, que viene
para que demos en ella..."

Aquí dejo el homenaje que el poeta catalán Josep Mèlich i García dedica al los calçots:
ResponderEliminarCalçots
Del filferro que enfila la garlanda
sua el calçot i gemegant rebenta,
damunt la flama que l’espurna esventa.
Amb el pitet posat esperem tanda.
Ja es fora el fred i fora la bufanda
Un bon priorat que fa la sang calenta
que cada cop la gent va més contenta
amb la graella que és plena de vianda.
El ceballot trempat ja s’ha pansit
i ara regalima untat de salsa
dins les boques obertes amb delit.
Ja tenim el personal enllepolit
i després de l’àpat tothom s’alça
per brindar de joia amb un sol crit .
El porró trempa i em pixa boca i pit.